Partes de un smartwatch
Un smartwatch tiene pantalla táctil, caja, corona o botones, procesador y memoria, batería, sensores (frecuencia cardíaca, acelerómetro, giroscopio, GPS, a veces SpO2 y ECG), conectividad inalámbrica (Bluetooth, Wi-Fi, a veces eSIM), motor de vibración, altavoz y micrófono, y la correa.
Un smartwatch es un pequeño ordenador con sensores que llevas en la muñeca: mide, avisa y se conecta al móvil. Estas son sus partes.
Partes con descripción
- Pantalla táctilLa cara visible, normalmente OLED o AMOLED para que los negros consuman poco; muestra la hora, notificaciones, datos de actividad y apps, y responde al toque y a los gestos.
- CajaEl cuerpo que aloja toda la electrónica; suele ser de aluminio, acero o titanio y a menudo con cierto grado de resistencia al agua.
- Corona y/o botonesLos controles físicos: una corona giratoria para desplazarse por menús sin tapar la pantalla con el dedo y uno o varios botones para acciones rápidas (volver, abrir entrenamiento, asistente de voz).
- Procesador (SoC) y memoriaUn chip de bajo consumo que ejecuta el sistema operativo y las apps, con su RAM y su almacenamiento para guardar el software, música offline, mapas, etc.
- BateríaUna pila de litio diminuta; la autonomía va de algo más de un día (relojes con pantalla siempre activa y muchas funciones) a varias semanas (modelos más sencillos).
- Sensor óptico de frecuencia cardíacaEn la trasera, unos LED (verdes y a veces rojos/infrarrojos) y un fotodiodo que miden las pulsaciones a través de la piel; con luz infrarroja, también el oxígeno en sangre (SpO2).
- Acelerómetro y giroscopioDetectan el movimiento y la orientación: cuentan pasos, reconocen ejercicios, encienden la pantalla al girar la muñeca y, en muchos, detectan caídas.
- GPS (y otros sensores)El receptor de satélites para registrar rutas de carrera o bici sin llevar el móvil; según el modelo, hay también barómetro/altímetro, brújula, sensor de temperatura de la piel o electrodos para hacer un ECG.
- Conectividad inalámbricaBluetooth (para sincronizar con el móvil y conectar auriculares), Wi-Fi, NFC para pagos y, en las versiones "cellular", una eSIM para llamar y recibir datos sin el teléfono cerca.
- Motor de vibración (háptico)Un pequeño motor que avisa de notificaciones, alarmas o instrucciones de navegación con toques en la muñeca, sin necesidad de sonido.
- Altavoz y micrófonoPermiten atender llamadas desde el reloj, hablar con el asistente de voz y escuchar avisos.
- CorreaLa pulsera intercambiable (silicona, tela, piel, metal) con su sistema de enganche; en muchos modelos se cambia sin herramientas para adaptar el reloj al deporte o a un look más formal.
Dato curioso
Esa luz verde que parpadea en la parte de atrás del reloj contra tu muñeca no es decorativa: el smartwatch ilumina la piel y mide cuánta luz rebota: como la sangre absorbe la luz verde, cada latido cambia ligerísimamente lo que vuelve al sensor, y de ese vaivén el reloj deduce tus pulsaciones decenas de veces por segundo. La misma idea, pero con luz infrarroja, es la que usan muchos para estimar el oxígeno en sangre.
Preguntas frecuentes
¿Cómo mide un smartwatch las pulsaciones?
Con un sensor óptico (fotopletismografía) en la parte trasera: unos LED, normalmente verdes, iluminan los capilares de la muñeca y un fotodiodo mide la luz reflejada. Con cada latido, el volumen de sangre bajo la piel cambia un poco y, con él, la luz que rebota; el reloj convierte ese patrón en tu ritmo cardíaco. No es tan preciso como un electrocardiograma médico, pero es suficiente para el día a día y el ejercicio.
¿Para qué sirve la corona giratoria de algunos smartwatches?
Para moverte por los menús, listas y zoom sin poner el dedo encima de una pantalla tan pequeña (que la taparía). Girar la corona desplaza el contenido y pulsarla suele equivaler a "seleccionar" o volver a la pantalla principal; es una solución heredada de los relojes mecánicos adaptada a la era táctil.
¿Qué diferencia hay entre un smartwatch normal y uno con conectividad "cellular" o LTE?
El modelo normal depende del móvil: necesita el teléfono cerca (vía Bluetooth o la misma red Wi-Fi) para recibir notificaciones, mensajes o llamadas. El modelo "cellular" lleva una eSIM propia, así que puede hacer y recibir llamadas, enviar mensajes y usar datos por sí solo —por ejemplo saliendo a correr sin el móvil—, a cambio de un suplemento de precio y, normalmente, una cuota con la operadora.